Tengo una niña rubia preciosa de 3 años en casa con un carácter muy marcado y que sabe lo que quiere. La cuestión es que mi relación con ella va depende del día y de la presencia o no de su madre en casa, con la que tiene un apego enorme, en la que se puede decir que, yo sobro. Porque cuando está ella, la frase que resuena en casa es la de "Tú no, mamá." Normalmente lo intento llevar con filosofía, al final me repito, es una niña de 3 años y esto no será para siempre. Y además, es muy muy exigente con su madre e Intento aligerar un poco de carga, pero siempre me encuentro el portazo y la rabieta de que "tu no, mamá" y siempre tiene que venir mamá para sofocar el incendio. Muchas veces me veo impotente y las dudas de si estaré haciendo algo mal, y tengo que confesar que a veces no lo llevo bien, se que es una niña de 3 años pero me desespera esta situación. Puntualizar que ocurre especialmente cuándo está mamá en casa, cuándo estoy solo con ella, la manejo estupendamente incluidas las rabietas. (P.d: gracias Lucía por tal extraordinario curso)
La verdad es que en muchas ocasiones se me ha pasado por la cabeza pasar y ya se mejorarán las cosas con el tiempo. Pero me niego a dejar pasar el tiempo y que esto se enquiste en otras situaciones peores en el futuro.
No se si a algún papá le pasará algo parecido por ver si es una situación más habitual de lo que pareciera.
Gracias a todos!
Buenas: Esto que comentas es muy habitual, efectivamente. Y muy frustrante para los padres, en este caso. Ahí es muy importante que tu pareja, la madre de la niña, siga las mismas pautas que tú, que la niña vea que haga lo que haga papá y mamá van a una, contienen, sostienen y educan en la misma línea. Y también es muy importante que nosotras las madres, tengamos esa visión generosa hacia la crianza, y demos espacio también a los padres para que solucionen ellos los pequeños conflictos que van surgiendo y no vayamos enseguida a "sofocar ese incendio" como comentas. Al final es lo que te comento en el curso, TRABAJO EN EQUIPO. Mucho ánimo, lo estáis haciendo genial, no tengo la menor duda que esto pasará. Un abrazo fuerte, Lucía Galán. 😍
Hola,
Yo soy una madre que pasó por algo muy parecido. Cuando tuve a mi primer hijo caí en una depresión posparto severa. Mi hijo, desde muy bebé, desarrolló un apego muy fuerte con mi marido (menos mal!) y no mostraba ningún interés en relacionarse conmigo, incluso me rechazaba cada vez era yo la que se ocupaba de él.
Los sentimientos de frustración, culpa y pena tremenda los arrastré varios años. Sin embargo, ahora tiene 7 años y nos llevamos muy, muy bien. Tenemos una relación de confianza y apoyo muy fuerte, y me siento to muy orgullosa del chaval maduro, empático y generoso en el que se está convirtiendo.
Lo que nos ayudó:
- El tiempo solos, fuera de casa, compartiendo alguna actividad. Nada espectacular. Viajes semanales a la biblioteca y a por un chocolate después, por ejemplo.
- La perseverancia. Simplemente estar ahí y seguir intentándodolo.
- Su hermana. Cuando tuve a mi segunda hija la experiencia fue totalmente distinta, lo que me dio perspectiva y me reconcilia conmigo misma.
- El trabajo alineado y preacordado con mi marido, como dice Lucía.
- Escucharle y no juzgarle medida que crecía (porque crecen!), ayudarle a entender el mundo y navegar sus emociones con calma y seguridad.
Te envío un abrazo enorme. Entiendo los sentimientos que está situación te crean. Tiene remedio, sigue intentándolo.
Buenas noches. Soy Mamá de una nena de 2 años y 10 meses y lo que comenta este papá es justo lo que nos pasa a nosotros en casa. Mi hija tiene un carácter muy marcado y tenemos muchísimo apego. Cuando yo estoy no quiere que papá haga casi nada. Y cuando llega ese punto que empieza a llorar, le dice al padre que se vaya, incluso hasta le empuja o le intenta pegar. El padre es un santo, porque yo no sé cómo lo llevaría en su lugar tan bien, aunque haya habido momentos que ha estado a punto de perder los papeles, pero al final siempre se acuerda que es solo una niña). Lo que hacemos es ir a una como dice Lucía. Cuando el le pide con calma que deje ayudarla y ella no quiere, yo intervengo si estoy y veo que puede alargarse mucho, para darle el mismo discurso, explicarle que aunque esté mamá es papá. Solo para que no lleguemos a situación desagradable para todos.
Pero sobretodo intento dejar que el lo gestiones primero y que desde a veces el juego la lleve a su terreno. Ojo, muchas veces no funciona.
Lo que mejor viene es dejarles yo espacio, buscar tiempo para mí y que ellos tengan el suyo y se nota muchísimo cuando ellos han estado varias tardes juntos por ejemplo y encargarse el no solo de jugar, sino de su cuidado también sin estar yo. Porque cuando ha sido así, ella deja con mucha más facilidad que sea el padre.
Mi marido lo que dice sobretodo que le da mucha pena tener momentos que para el son tan desagrables y frustrantes porque este tiempo con ella no volverá.
Así que mucho ánimo, y paciencia. Y acordarse siempre como dices....que es una niña pequeña y además cuando tienen carácter necesitan más apoyo y calma por nuestra parte. Comprobado. Cuando nao ponemos nerviosos todo va peor después.
Gracias por compartir ❤️
Gracias gracias y muchas gracias a todos, la verdad es que esta situación llega a ser muy frustrante. Yo soy de pico y pala, pero aveces pierdo los nervios y digo cosas que no debería decir, lo confieso. Pero, aunque suene un poco mal, me reconforta que no sea algo que sólo me pase a mi, porque esos días que uno está más low, esto afecta mucho más aunque ya lo tengo más controlado. Gracias a Lucía por crear esta magnífica comunidad.


