Hola a todos. Sé que quizás este tema no toca aquí, pero busco un espacio para desahogarme y encontrar un poco de paz.
Para quien no tenga mascota puede ser que este tema no le interese, pero para el que lo tiene o ha tenido sabe cuanto duele tener que despedirse de ella o al menos lo imagina… nosotros imaginábamos cuánto dolería, pero no sabíamos que en la realidad fuese mucho peor…
El día 17 Rocko cumplió 10 años, y ese mismo día comenzó nuestra pesadilla. Poco después de haberle cantado mi hija y yo su respectivo “cumpleaños feliz” tuvimos que llevarle de urgencias al veterinario, pues perdía el equilibrio y no podía subir por sí solo las escaleras. Llevaba dos días muy inquieto y no estaba durmiendo. En un principio pensábamos que había sido una intoxicación con algo que había comido, porque a decir verdad se comía todo lo que pillaba. Nos fuimos a casa con la medicación pero por la tarde empezó a empeorar, cada vez estaba más torpe e inquieto. Al día siguiente apenas podía andar porque se caía constantemente y volvimos al veterinario. Nos mandaron al hospital veterinario que teníamos a una hora de camino por una posible meningitis autoinmune pero que : “en cuanto le pongan el tratamiento se recupera”. Lo dejamos en el hospital sin poder andar, sus patas traseras ya no respondían, sospechaban de una hernia discal (finalmente se comprobó que no era eso). Esto fue un lunes. Nos despedimos de él; mi pequeña ese día vino también con nosotros. Estábamos preocupados pero yo confiaba que estaba en buenas manos. Volvemos al hospital el miércoles, esta vez solos mi pareja y yo y no podíamos creer lo que estaba pasando. Rocko estaba tetrapléjico, solo movía sus ojos y ni siquiera nos miraba a nosotros… el diagnóstico: meningitis autoinmune o linfoma. Si era un linfoma la decisión estaba tomada, pues el estado que tenía no dejaba un buen pronóstico. Para poder saber que era teníamos que volver a hacer una punción lumbar y no quisimos que pasara de nuevo por eso.. finalmente lo trataron como una meningitis autoinmune (se descartó que fuese infecciosa) y ver cómo evolucionaba. Toda la semana estuvimos sin poder dormir, la peque no conciliaba el sueño, se despertaba muy a menudo, no paraba de preguntar por su perrete. Le dimos de margen hasta el sábado y la idea era: si mejora ir dando margen para ver cómo evolucionaba, si no lo hacía tendríamos que despedirnos. El sábado volvimos y me alegré como lo vi, estaba moviendo la cabeza, nos buscaba, movía un poco la cola… pero el veterinario nos dijo que tenía mucho dolor, no podían bajar nada la analgesia, a pesar de haber cambiado el tratamiento no estaba respondiendo como esperaban… decidimos dejarle partir. Fue muy duro, realmente creía que saldría de allí, que volvería a casa. Esa noche mi hija durmió súper rápido y del tirón, apenas pregunta por él pero ahora quiere pasear un perrito de peluche que tiene (que se parece a Rocko) cuando nunca le ha hecho caso… está muy irritable, se enfada mucho y no obedece nada, está comiendo mal… sé que está afectada y lo expresa así…y me siento mal porque me enfado mucho con ella, tengo menos paciencia, estoy apática…por favor, si alguien ha pasado por esta situación ante todo, lo siento..me podríais dar algún consejo? No quiero estar así con mi hija porque sé que ella ahora me necesita.
Te queremos mucho, Rocko ❤️🩹
Por cierto , muchas gracias también por estar ahí 😘😘.


