Cada día un desafío, un paso adelante y otras veces varios pasos para atrás.
Muy duro dejar a tu hija en un centro de protección de menores con 13 años. Todos los días me permitía llorar a solas por la noche unos 15'. Casi tres años en el centro.
Salió en plena adolescencia y con un informe demoledor de que todo seguía igual. Había avanzado muy poco.
Lo enfrentamos y en unos meses otra vez caida al infierno.
La situación familiar se rompió en añicos. Me tocó luchar ya en soledad, si apoyo. Cumplió sentecia en un centro de reforma.
Salió hace 3 meses. Creo que pasó por el peor de los escenarios posibles. Ni atisbo de reforma.
Hoy todo volvió a saltar por los aires.
Ya no es menor, pero me aferro a un clavo ardiendo e intento seguir adelante.
Ojalá las fuerzas no me fallen y podamos seguir luchando. Las dos, aunque todos nos miren por encima del hombro. Aunque papá se quedó en el camino, por decisión propia. Aunque sus hermanas estén hasta el moño de la situación. También las entiendo.
Pero tanta lucha y tanto sufrimiento no pueden ser infinitos, porque entonces la vida no tendrá sentido.
Y si no tiene sentido no merece la pena vivirla....


