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MIL COSAS de Juan Tallón. Editorial Anagrama

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(@dra-lucia-galan)
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Registrado: hace 1 año
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Muy buenos días a todos en este Club de Lectura que inauguramos hoy. ¡Qué ilusión! 

Quiero empezar con una lectura diferentes: Mil cosas, que AQUÍ os dejo el enlace a mi perfil de Amazon afiliados.

Esto es una lectura realista, ágil, ácida, tremendamente actual y cuyo final me sorprendió muchísimo. Travis, subdirector de una revista española. Anne, su mujer, funcionaria de la administración. Iván, su hijo pequeño. Todo discurre en 48 horas. Imposible no sentirse identificada con muchos de los pasajes... Y hasta aquí puedo leer. 

Dejemos un par de semanas para que lo leáis y comentamos, porque este libro aunque se escapa de lo que suelo leer habitualmente, me ha impactado y creo que en eso también consiste la literatura ¿no? En que los libros (solo algunos lo consiguen) nos lleven a lugares en los que nunca imaginamos estar (o sí...) Ahí lo dejo, queridos y queridas. ¿Qué me decís? ¿Os unís?   


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 Sara
(@Sara)
Registrado: hace 5 meses

Acabo de terminar el libro, y me esperaba otra cosa, quiza sea porque hace menos de un año que soy madre, pero me esperaba el final, de hecho lo he leido súper rapido todo el rato sintiendo loq iba a pasar. Me ha extrañado q Lucia pusieras que el final te sorprendió…

un saludo a tod@s!!


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(@dra-lucia-galan)
Estimable Member
Registrado: hace 1 año

Tienes razón en algo muy profundo: vivimos muchas veces en piloto automático, pensando en “mil cosas”, y eso es justo lo que el libro retrata con tanta crudeza. Esa desconexión de uno mismo y del presente. Esa sensación de ir siempre corriendo, siempre tarde, siempre saturados… hasta que algo nos obliga a parar de la forma más brutal posible.

A mí también me generó esa sensación de agobio constante en él. Esa mente que no descansa, que no está nunca en el ahora. Y sí, quizá terapia, quizá meditación, quizá simplemente aprender a bajar el ritmo… pero qué difícil es cuando el mundo entero nos empuja a ir más deprisa.

Lo que cuentas de tu escuela es estremecedor. Cuando algo así ocurre, deja una herida que atraviesa a toda la comunidad. Y como tú, yo también pensaba constantemente en ese padre al final del libro. En cómo se sobrevive a algo así. Porque no se supera… se aprende a vivir con ello.

Gracias por traer esta reflexión tan necesaria. Leer también es esto: mirarnos por dentro, incomodarnos, cuestionarnos… y quizá, ojalá, vivir un poco más despiertos


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