Muy buenos días a todos en este Club de Lectura que inauguramos hoy. ¡Qué ilusión!
Quiero empezar con una lectura diferentes: Mil cosas, que AQUÍ os dejo el enlace a mi perfil de Amazon afiliados.
Esto es una lectura realista, ágil, ácida, tremendamente actual y cuyo final me sorprendió muchísimo. Travis, subdirector de una revista española. Anne, su mujer, funcionaria de la administración. Iván, su hijo pequeño. Todo discurre en 48 horas. Imposible no sentirse identificada con muchos de los pasajes... Y hasta aquí puedo leer.
Dejemos un par de semanas para que lo leáis y comentamos, porque este libro aunque se escapa de lo que suelo leer habitualmente, me ha impactado y creo que en eso también consiste la literatura ¿no? En que los libros (solo algunos lo consiguen) nos lleven a lugares en los que nunca imaginamos estar (o sí...) Ahí lo dejo, queridos y queridas. ¿Qué me decís? ¿Os unís?
Conozco de refilón un caso en el que pasó lo mismo pero con final feliz. Por suerte el coche estaba en un parking, fuera del calor sofocante del verano de Madrid y alguien se dio cuenta porque vio a los niños dentro y dio el aviso.
Siempre he tenido esta historia muy presente siempre porque me impactó mucho que un olvido así pudiera suceder, inocente yo… era más joven, sin hijos ni tantas preocupaciones en el día a día, aunque sí que pude empatizar con ello.
No obstante, a mí lo que me ha dejado fría es que al comentarlo con mi marido, el no se ha visto para nada reflejado en ese libro, y su reflexión es que se trata de una historia que es casi de ficción, que pasa muy poco y que es imposible que pueda pasarnos a cualquiera. Y es que yo veo que la línea es taaaan fina, que nadie está exento de este tipo de sucesos y de que uno puede verse enterrado en una rutina demoledora sin darse cuenta, que la saturación existe, y que no es por un puñado de cosas en concreto, sino por el cúmulo de todas ellas, por esa necesidad constante de tener que estar tomando decisiones a cada minuto (que comer, que me pongo de ropa, cuando voy a la peluquería, que día voy al super, no olvidarse de preparar todo para la clase de natación, esta semana que citas del médico hay, etc etc etc).
Me ha encantado la lectura, lo devoré en un día, pero qué mal cuerpo me ha dejado. Como comentas, es uno de esos libros que deja poso y cuando tienes un bebé de la edad de Iván, como es mi caso, (estando quizás todavía invadida por coletazos del posparto y con culpa por empezar la guardería -y con culpa por todo, para que nos vamos a engañar-) toca mucho.
Hola! SE sabe el libro de Febrero? 🥰
¡¡¡Hola a tod@s!!!
Yo lo cogí en la biblioteca. Es verdad que no he podido cogerlo para llegar a comentarlo el 2 de febrero aunque es muy fácil y rápido de leer.
Al principio pensé, ¿pero cómo recomienda este libro Lucía? Si es la antítesis a lo que es ella y a lo que transmite y después según avanzaba el libro, lo entendí.
Me imaginaba lo que iba a pasar al final del libro y volví a pensar... no puede ser que Lucía recomiende un libro con un final tan duro, pero pensé nos está dando un toque de atención, sutil como lo hace ella, pero directo (aunque parezca una contradicción).
Aunque mañana haya que madrugar no podía esperar sin saber qué pasa en las últimas 50 páginas.
Un buen libro, pero muy duro.
Hola! Leí este libro el mes pasado y confieso que intuí un poco el final. Pero no por ello dejó de generarme ansiedad con cada página y a verme reflejada como madre en muchas de ellas. La vida que llevamos como mujer-madre y como mujer-trabajadora duele verlo reflejado en el libro. No conocía al autor pero es un libro muy recomendable. Gracias!
Uff llegue tarde a comentarlo pero me urgía ver sus reflexiones a veces pensamos que es casi imposible que nos pase algo así pero definitivamente puede pasarle a cualquiera a veces vivimos tan desconectados de nosotros y los que nos rodean por ir pensando en una y mil cosas que en realidad no atendemos a nada en concreto. Que duro vivir algo así. Pero creo que es una buena reflexión para vivir el presente a él lo note agobiadísimo en todo el libro creo que ir a terapia o meditar pudiera ayudar a quienes viven con tanta intensidad y agobio el día a día. En mi escuela paso justo eso una maestra com 4 hijos uno de los niños se escondió pensando que así se saltaba la escuela en la corredera de la mañana nadie se dio cuenta y cuando salieron pues ya sabrán lo que pasó de unos 5 años. 🙁 Muy triste, yo solo pensaba en el Papa al final del libro como iba a superar eso.


