En septiembre mi hija pequeña de 2 años empezaba su periodo de adaptación a la escuela infantil.
A los 4 días acudí a mi pediatra por una herida y acabé en urgencias del hospital con un diagnóstico de debut leucémico.
Desde ese momento, que ahora veo lejano, irreal; nos han acompañado 54 días de ingreso en el hospital, innumerables sesiones de quimioterapia, cambios físicos y emocionales por los corticoides…
Si tuviera que destacar algo en este tiempo es la extraordinaria capacidad de adaptación de mi hija y de mi hijo de 4 años.
Aún estamos muy al principio del camino, pero día a día confío en la fuerza y capacidad de resistencia de mi hija y en los profesionales que están trabajando para que supere la enfermedad.
Gracias por vuestro tiempo y atención
Gracias por compartir algo tan delicado y tan reciente.
Nadie está preparado para escuchar la palabra “leucemia” cuando lleva a su hija de 2 años a urgencias.
Y aun así, ahí estáis: 54 días de hospital, quimioterapias, cambios físicos y emocionales… y tú acompañándolo con una fortaleza que ni te imaginas. Lo que dices de tus hijos es muy cierto: la capacidad de adaptación de los niños es sobrecogedora, y la de los hermanos, aún más.
El camino está lleno de avances, de manos profesionales que trabajan incansablemente y de una resiliencia que tu hija ya está demostrando. Cada día es un paso. Cada día cuenta.
Gracias por confiar en este espacio para compartir algo tan grande. No estás sola en este camino. 💙
Desde todo el equipo de La Tribu te mandamos un abrazo inmenso.


