Mi hijo mayor tiene 3 años y 4 meses y ha sido lo que llaman de “alta demanda” desde que nació, de pequeño solo no lloraba como si lo matasen si estaba en mis brazos (no le valían los de nadie más) y además dormía poco y encima de mi.
Ahora mismo va a una escuela rural donde solo hay un aula y son 9 niños de distintas edades, habíamos empezado en un cole grande pero siempre iba llorando aunque luego según la profe “estaba bien” (aunque lo definía como tranquilo callado y muy quieto, cuando en realidad es un niño que habla muchísimo y le gusta el movimiento, para mí creo que estaba en la otra escuela simplemente cohibido y resignado). En la nueva escuela se ha adaptado bien, va contento y quiere mucho a su tutora y sus compañeros, la tutora no le ha dicho nada fuera de lo normal en ningún momento y me dice que participa en las clases y está bien adaptado.
Vamos una vez por semana al logopeda por un tema de mordida para hacer terapia miofuncional (nos mandó la odontóloga). Vamos desde los dos años y medio pero hemos cambiado de ciudad y ha cambiado de logopeda dentro de la misma clínica ya dos veces en la nueva ciudad, porque así nos han indicado que era mejor. Pero no colabora con la logopeda, se coge rabietas grandes cuando vamos porque no quiere… (decir que a la primera logopeda iba encantado). Total, que la logopeda me ha dicho que vamos a espaciar sesiones y que sean por vídeo y solo hablando conmigo para que le vaya contando cómo va, nada con el niño, porque no quiere verlo sufrir así, que ya debería entrar solo y aún entra conmigo y que no avanza... y que lo lleve al psicólogo, que yo iba a tener problemas como mamá con esas frustraciones y que así aún no podía ir a extraescolares (como si fuese eso más importante que estar con su familia con 3 años, no sé…).
Que no cojan confianza lo achaco a dos cosas: la primera logopeda que vimos en esta ciudad le hablaba como si fuese tonto… como esa gente que le habla rarito a los niños. Luego nos cambiaron porque la relación entre terapeuta y niño creyeron que no iba bien y la que tenemos ahora pues le habla como a una persona, pero con cero trato de cariño y solo le deja jugar a las cosas que tienen allí si primero trabaja, en plan premio y chantaje… en plan te doy esto pero si no haces esto no te lo dejo porque aquí se viene a trabajar no a jugar. Así mi hijo no va a colaborar de buena gana… si lo hace será protestando, está claro… y obviamente pues ahora ni siquiera quiere ir y tenemos rabieta siempre que vamos. La logopeda de la otra ciudad era al contrario: jugar era lo principal y además de jugar, estando entretenido, pues le iba pidiendo otras cosas que iba aceptando poco a poco, y así conseguíamos muchísima más colaboración.
Total, que es verdad que ha tenido alguna regresión (dejo el pañal durante un par de semanas en verano y lo volvió a querer, no porque no contenga sino porque no quiere ir al orinal/wc y se pone muy angustiado). Desde que nació nos hemos mudado de Galicia a Castellón, luego a Ávila y ahora a Galicia otra vez, y en Castellón con 21 meses tuvo una hermana pequeña. Yo creo que son muchos cambios y que hay que darle tiempo. La profe me dice que lo del pañal con tantos cambios a veces es simplemente algo que le da seguridad a él y que no me preocupe que ya lo quitará. Pero con lo que me ha dicho la logopeda ya no se, me he quedado chof y no se si estaré equivocada en lo que necesita… yo creo que necesita mucha atención y cariño (ahora si se relaciona con papá, abuelos, hermana, otros niños, profes, más familiares sin problema) y no más tiempo sin mí, ya sea en extraescolares o en un psicólogo, que ya hay dos días a la semana que por trabajo solo lo veo para levantarlo y acostarlo y esos días pues duerme fatal porque quiere “recuperar” tiempo conmigo… cuando no hay que ir al cole, tenemos más tiempo de conexión y no está cansado todo va más fácil y no tiene ninguna rabieta. Y yo estoy un poco con dudas.
No sé qué opináis y si hay algún psicólogo o profesor por ahí agradecería su opinión.
Gracias


