Llevo unos 5 días en casa de mis padres conviviendo con ellos y mi peque de 13 meses (vivo a 480 km y esta semana me cogí un tren con mi peque para estar con ellos estos días porque no tengo vacaciones en navidad), el tema es que lo que parecían unas vacaciones reparadoras con ayuda y manos extra para ayudar con el peque (y disfrutarlo, que al fin y al cabo es por lo que vinimos) se han convertido en un estrés para todos, en el que mi madre solo hace reproches y críticas hacia todos: que si estos bodys no están planchados, que si como no va a estar enfermo el niño si va descalzo (se recuperó hace poco del VRS tras varios virus previos que pillo en la guardería), que si soy una egoísta por ir al gimnasio (voy 1 hora dos veces por semana, sigo dándole el pecho y le pedí si podía quedarse con él ese rato, cabe destacar que voy porque sigo recuperándome del postparto que me dejó secuelas por el desgarro e hipotiroidismo crónico, para lo que me recomendaron perder y mantener el peso después y ganar algo de músculo)... en fin, siempre crítica a mi suegra porque no me ayuda en casa o con el niño pero al menos mi suegra se queda con él cuándo esta malo y trabajamos (por suerte, porque no tenemos a nadie más de apoyo)... el tema es que me está mirando la moral, me siento una madre horrible por pedir 2 horas a la semana para mí misma (aún no he ido nunca con amigos a una cena ni a tomar algo sin el niño ni nada parecido, hoy ha sido el primer día durante 2 horas máximo con mi hermano y no ha dejado de llamarme y mandarme mensajes de chantaje emocional).
Con todo esto, realmente me planteo no volver a su casa para evitar agobios, pero me da pena no ver a mi padre, mi hermano y amigos por evitarla a ella...
Soy una madre horrible por querer hacer algo de ejercicio en postparto y recuperarme antes? No debería haber ido de cena?
A veces pienso que solo nos ve como una carga, a alguien más le ha pasado algo parecido con su propia madre?
Muchas gracias por leerme,
Saludos!
Querida Karalan,
Voy a decírtelo claro, porque a veces hace falta oírlo así: estás haciendo exactamente lo que debes hacer. Ya está bien de que siempre tengamos que mirar por todos menos por nosotras.
No eres egoísta por cuidarte. No eres mala madre por necesitar dos horas a la semana. No eres irresponsable por hacer ejercicio recomendado tras un posparto complicado. Eres una madre maravillosa, maravillosisísima, y además una hija que sigue intentando estar, incluso cuando le duele.
Y una cosa más, importante: cuidarte no le quita nada a tu hijo, se lo da todo. Un hijo no necesita una madre agotada y culpable, necesita una madre viva, fuerte y con algo de aire.
No estás sola. Y no, no estás haciendo nada mal.


