Hola!! Tengo una bebé de casi 3 meses, y tengo que admitir que estoy llevando muy bien la maternidad. En cambio, la relación con mi suegra, está opacando todo lo bueno que me está pasando en esta nueva etapa de mi vida, hasta el punto, de que estoy yendo a terapia para sobrellevarlo. Desde el embarazo, llamadas diarias preguntando a mi pareja si tenía contracciones, me regaló un vale de 3 noches en un hotel, para 2 personas, a fin de embarazo, con la condición de que la bebé se la dejara a ella... Y después del parto, una cesárea, visitas casi diarias, la primera a media hora de llegar a mi casa del hospital, juzgando todo, echando la bronca a mi pareja por mil cosas,que si la casa está fria(no diera tiempo ni de que calentara,porque literal,acabáramos de entrar y encender la calefacción)que si ponle manoplas,gorro, doble calcetín, llegó al punto de hacerme gesto de no devolverme a mi hija, porque yo tenía las manos frías, y mil cosas más, que no me quiero extender mucho,... Mi pareja le puso limites, nada de venir a casa sin preguntar, solo una o dos veces por semana,nada de llamar todos los días a preguntar poco menos, que si la niña conseguía sobrevivir a nuestro cargo, que se guardara comentarios innecesarios, y que nada de gobernar en nuestra casa... Pero cuando los puso, ya era demasiado tarde....no la soporto, a nivel que se acerca a mi hija, y me da ansiedad, y después de verla, me tiro 3 días llorando de la impotencia, se mete hasta en donde me tengo que sentar para darle el biberón cuando vamos a su casa, me cierra la puerta para que no esté fuera con la niña, aunque haga un día maravilloso... Esto para mi es insoportable, pero me guste o no, es la madre de mi pareja, y no puedo hacerla desaparecer.
A alguien más le pasa, o le pasó??Si es así, decidme como conseguisteis normalizar la situación, y hacer que no os afectara. Muchas gracias
Hola!! Con una bebé de un año y aún no puedo decirte cómo sobrevivir a tu suegra, ni siquiera si voy a conseguirlo. Nunca tuve muy buena relación con ella, a pesar de que yo siempre hice todos mis esfuerzos, y desde que nació mi hija ha sido todo un infierno. Cuando vino a conocer a la niña al hospital ya hizo todo tipo de comentarios fuera de lugar, a pesar de que yo estaba casi sin fuerzas porque fue un parto muy largo, teniendo incluso mi padre que frenarla y decirle que no estaba en lo cierto, cuando él es la persona más discreta del mundo. A partir de ahí, todo era reiterar cada vez que podía lo mal que cuidaba a mi bebé, sin límite. La lactancia materna no era suficiente, coger a la niña es un error porque se acostumbra, cualquier enfermedad que podía tener mi hija era mi culpa, incluso me dijeron que podía tener cerradas las suturas craneales y en la misma puerta del especialista me aclaró que a ella eso no le pasaba que algo estaría haciendo mal. Así, me ha faltado el respeto delante de mis padres y en su casa, delante de la gente que me quiere, sin límites. La ruptura definitiva se produjo cuando vino a nuestra casa cinco semanas a cuidar de la bebé, porque yo tenía que volver al trabajo, a pesar de que yo ya ví que era un gran error e intenté disuadir a mi marido, estando dispuesta a renunciar incluso a las 5 semanas que luego venía mi madre. En esas semanas no solo hizo de mi vida en mi propia casa mi peor pesadilla sino que no cuidaba bien a mi bebé que estaba irascible y no comía (algo que nunca le había pasado desde que nació) y por supuesto sin respetar ninguno de nuestros límites, tuvimos incluso que retrasar hasta que se marchó el inicio de la alimentación complementaria porque ella dijo que no pensaba aceptar nuestra decisión de hacer BLW. Una vez que se marchó nuestra relación de pareja estaba totalmente tocada y casi hundida, porque mi marido en ningún momento puso límites y no me protegió en mi momento más vulnerable. Este proceso de volver a confiar en él cuando yo tenía una confianza plena está siendo muy duro y doloroso y solo espero poder recuperarme y recuperarnos algún día porque somos una familia de tres que se quiere muchísimo. Ahora hay poca relación con ella porque después de todo lo que hizo está muy ofendida porque mi marido parece que empieza a poner algún límite. Ojalá las mujeres nos apoyáramos más entre nosotras, especialmente en momentos tan delicados. Sigo sin entender cómo puedes hacerle algo así a la persona que ha traído al mundo al bebé de tu hijo. Muchísimo ánimo y todo mi cariño para todas las que estéis viviendo una situación así, os abrazo.
Hola! Siento mucho por lo que estás pasando, por desgracia, ya somos muchas las que vivimos situaciones parecidas, y solo te puedo decir que mucho ánimo.
Ya hace meses que subí este post, y solo puedo decir que en mi caso, todo fue a peor. Primero intenté justificarla, después, vi que me estaba afectando y no lo soportaba, después cogí una depresión, me prioricé, y tuve contacto 0 con ella, haciendo visitas mi pareja con mi hija para que ella la siguiera viendo, y ahora que creo que mentalmente estoy bien, intentamos que yo siempre esté delante en las visitas a la abuela, e intentamos que sean escuetas, pero vamos poco a poco, porque no soporto su presencia, el daño que me hizo mentalmente, y la oscuridad en la que me vi metida en mi posparto por culpa de ella, me hacen tanto daño, que no podría olvidarlo, mucho menos perdonarlo, y ella, aún a sabiendas de lo que me provocó, no tiene un ápice de culpa, ni de empatía.
Solo puedo decir, que mi experiencia, me dice, que por suerte, las madres de ahora, estamos muy informadas, y las abuelas, vivieron en una época de desconocimiento, en el que tenían que acatar lo que sus mayores decían, y se fijaban ciegamente.... Y se piensan que nosotras, tenemos que hacer lo mismo que hicieron ellas en su momento.... Pero no, somos mujeres informadas, valientes, y con decisión propia, y seguir nuestra intuición y lo que los pediatras dicen, es el verdadero camino.
Mamis que estáis pasando por esto, seguid así, lo estáis haciendo genial, y a quién no sepa acompañar, y disfrutar de lo que vosotras, con vuestra pareja creasteis, apartarlos de vosotras. La familia, no es una obligación, y si no hay respeto, no se merecen nada. Un abrazo muy fuerte a todas.


